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Hans

Fotografía de Hans
Fotografía del archivo de DeutschlangoHANS

Pensé que se iría pronto, pero parece que su estancia será para largo. Sin que lo notáramos se coló a nuestra vida hace meses, quizás ya un año. Todavía no sabemos su origen exacto, pero, aunque no es rubio como la mayoría de los germanos, es claro su origen alemán. En México no conocemos similares y en cambio aquí hay muchos como él. Hans se ha vuelto bastante popular: nuestros amigos lo conocen y hasta preguntan por él. También recibe sus propias visitas y ha sido muy retratado. Ya hasta tiene su propio álbum en mi cuenta de Iphoto.
 Aunque nuestra vivienda, de acuerdo a los estándares mexicanos, es pequeño para los tres, no nos podemos quejar pues nunca ha salido del baño donde se mantiene aislado. A pesar de que su apariencia pueda resultar desagradable, es bastante tranquilo pero  nos ha llevado a tener ciertos desagravios con la administración y los propietarios del edificio. Ellos nos culpan de la llegada de Hans. Nosotros, en cambio, estamos seguros que son ellos los responsables. Aun así ya le tenemos algo de cariño, pues lo hemos visto crecer desde pequeño y ahora ya alcanza más de un metro.

Aunque Hans ha sido un huésped sin invitación, desde hace tres meses coopera con su parte de la renta. No es un mal negocio: por su rincón en el cuarto de baño aporta una cuarta parte del pago mensual de la vivienda y estamos pensando ya en subir su aportación. Si sigue  así, pues yo con gusto le permitiría que se quedara para siempre, pero que es muy dañino. A mi no me lo parece tanto, yo lo veo agazapado en su rincón pero nadie sabe cuándo podría atacar.
Realmente no sabemos exactamente cómo se llama. Lo de Hans fue una invención nuestra a partir de que nos dimos cuenta que se quedaría con nosotros por un tiempo pero su apellido es  claro: Schimmel.

Fotografía del archivo de DeutschlangoEl Schimmel es un tipo de hongo que crece  en lugares fríos y húmedos, por eso, con un clima tan agradable para su reproducción, en Alemania es tan popular. Yo no había visto nunca un lugar en que tan rápido la comida se cubriera de moho. También uno puede reconocer su olor característico en los abrigos que se han almacenado en el sótano. Cuando se presenta en una vivienda y el inquilino reclama al casero (como en nuestro caso), la respuesta inmediata es que el inquilino no ha ventilado correctamente la vivienda. Aunque nuestro casero sabía que en ese mismo punto donde creció Hans se había presentado una humedad muy grave, así nos respondió el administrador después de que, tras muchos reclamos, mails y llamadas, una amiga abogada nos ayudó a escribir una carta amenazante: "si no resuelve el problema para tal fecha, de acuerdo a los artículos tales por cuales de la ley, y al derecho de un inquilino a una vivienda digan vamos a proceder a un Mietminderung (es decir a una reducción de la renta). Aunque la "Mietminderung" no está del todo legislada existen precedentes legales para aplicarla. Incluso existen tablas en internet donde se puede encontrar qué tanto, de acuerdo a resoluciones judiciales, se puede reducir de la renta. Así, después de varias cartas decidimos reducir la renta y como ahora esta fluyendo agua del techo, pues tendremos Hans para rato. Incluso ya estoy consultando las tablas pues Schimmel más fuga de agua significa una mayor cooperación de Hans para nuestra economía.
Aunque ya lo he comentado en otras entradas de este blog, todavía me sorprende cómo se resuelven los asuntos en Alemania. Mientras que en México las cosas se piden por favorcito y por la buena, en el país germano se exigen de manera casi hasta grosera (para mi estándar mexicano). Mientras que en las clases avanzadas de francés aprendía a interpretar el existencialismo de Camus o el surrealismo de Ionescu, en las clases de alemán teníamos que redactar cartas amenazantes. Bien claro nos lo señalaba la maestra, una carta así (es decir con errores y faltas de ortografía) nadie la va a tomar en serio y parece que ha sido así.